Hoy en día, los estudiantes de K-12 presentan mayores niveles de ansiedad, depresión y traumas que las generaciones anteriores. Las redes sociales, la pandemia, la presión para triunfar y un mundo que a veces es aterrador influyen en la salud mental de los estudiantes de todo el país.
Según la Association for Children's Mental Health, 1 de cada 5 niños padece un trastorno emocional, conductual o mental diagnosticable. 1 de cada 10 adolescentes tiene un problema de salud mental que perjudica su desempeño diario.
Los problemas de salud mental en un niño pueden ser difíciles de detectar para los padres, profesores, entrenadores y otros adultos de confianza. Los cambios en la conducta son esperables en los niños en edad de crecimiento, es por eso que es difícil saber cuándo preocuparse por determinadas conductas.
Signos frecuentes de problemas de salud mental en los niños
- Cambios en el estado de ánimo, como sentimientos de tristeza, retraimiento o cambios de humor
- Emociones intensas como el miedo, la ansiedad o la preocupación extremas, o arrebatos de ira
- Comportamiento extremo, como peleas frecuentes o interrupción excesiva en el aula
- Dificultad para concentrarse en la escuela, inquietud y falta de atención
- Autolesiones
- Disminución repentina del rendimiento académico
- Pérdida de interés en la escuela o en las actividades que antes disfrutaban
- Pérdida de peso inexplicable, cambios de apetito o conducta compulsiva con respecto a los alimentos
- Síntomas físicos, como dolores de cabeza frecuentes, dolor de estómago,
tensión muscular, taquicardia, hiperventilación o cambios en los patrones de sueño
- Abuso de sustancias
A veces estos signos no son claros. Los niños y los adolescentes incluso pueden tratar de ocultar los síntomas por vergüenza o miedo al estigma.
Problemas de salud mental frecuentes en los estudiantes de K-12
Ansiedad
Según el Centro para el Control de Enfermedades (CDC), se diagnosticó ansiedad al 9.4 % de los niños de entre 3 y 17 años. Es probable que la cifra sea mayor, ya que muchos niños no reciben el apoyo de salud mental que necesitan.
Tipos frecuentes de ansiedad en niños de K-12:
- Trastorno obsesivo compulsivo: pensamientos excesivos no deseados y estresantes
- Fobias: miedo irracional a cosas específicas como las tormentas o ciertos animales
- Ansiedad generalizada: preocupación por las cosas cotidianas
- Ansiedad por separación: preocupación por separarse de los padres u otros cuidadores
- Ansiedad social: conciencia social excesiva, lo que hace que la participación en clase y la socialización sean un desafío
La ansiedad puede dificultar el desempeño de los niños y adolescentes en la escuela y en otras actividades extracurriculares y en las interacciones sociales. Puede afectar la forma en que se comportan en casa con su familia. Cuando no se trata, la ansiedad puede afectar negativamente a los estudiantes, incluso puede derivar en un rendimiento académico más bajo, ausentismo y enfermedades físicas. La ansiedad crónica puede conducir a la depresión, al abuso de sustancias y al suicidio.
Es importante saber que en el caso de los estudiantes de K-12, la ansiedad puede manifestarse en forma de problemas físicos. Es posible que los estudiantes con ansiedad tengan dolores de cabeza o de estómago a menudo y sean "visitadores frecuentes" del consultorio de enfermería. Pueden tener problemas para respirar o taquicardia cuando sienten ansiedad.
Los proveedores de salud física de Hazel están capacitados para evaluar la salud integral de los niños e identificar cuando un problema de salud mental subyace en una dolencia física.
Depresión
La depresión suele pasar desapercibida en los estudiantes, y a menudo se descarta como mal humor. Si bien es normal que se sientan tristes, malhumorados o enojados ocasionalmente, no deberían tener que soportar estos sentimientos durante semanas o meses.
Hoy en día, el 60 % de los jóvenes con depresión no recibe tratamiento de salud mental. De aquellos que reciben algún tratamiento, solo el 27 % recibe atención constante.
Los estudiantes con depresión suelen parecer tristes o irritables, cansados y con poca energía, ponen poco esfuerzo en la escuela, faltan a clases, no disfrutan de las actividades que suelen hacer y se apartan de los amigos y las actividades. En los casos más graves, la depresión puede derivar en autolesiones e ideas suicidas.
Traumas
Más de dos tercios de los niños informan al menos un acontecimiento traumático antes de los 16 años de edad. Los acontecimientos traumáticos incluyen el abuso o la agresión psicológica, física o sexual, la violencia en la comunidad o en la escuela, la violencia doméstica, las catástrofes naturales, el terrorismo, la pérdida repentina o violenta de un ser querido, los factores de estrés relacionados con el ejército, como el reclutamiento, los accidentes graves o las enfermedades potencialmente mortales.
Los acontecimientos traumáticos pueden afectar la salud mental a corto y largo plazo. Los signos son diferentes en cada niño, y los estudiantes jóvenes pueden responder de otra forma que los más grandes.
Los estudiantes que han sufrido un trauma pueden tener problemas de salud física y de aprendizaje, y son más propensos a tener trastornos de conducta y de consumo de sustancias.
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
El TDAH es uno de los problemas de salud mental más frecuentes entre los niños. Los estudiantes con TDAH pueden tener dificultades para prestar atención y controlar las conductas impulsivas. También pueden ser excesivamente activos, propensos a soñar despiertos y a correr riesgos innecesarios. Hay tres tipos de TDAH en los niños:
- Predominantemente inatento: es un desafío para el niño organizar o terminar una tarea, prestar atención a los detalles o seguir instrucciones. Se distrae fácilmente y se olvida de los detalles.
- Predominantemente hiperactivo impulsivo: el niño se mueve y habla mucho, y le cuesta quedarse quieto. Suele estar inquieto, lucha con el control de los impulsos y puede hablar en momentos inadecuados.
- Combinado: el niño tiene síntomas de hiperactividad e impulsividad hiperactiva.
Trastornos alimenticios
Los trastornos alimenticios pueden afectar a niños de todas las edades. Suelen ser consecuencia del estrés o de un trauma y se desarrollan como mecanismo de afrontamiento. Los trastornos alimenticios como la anorexia, la bulimia y los atracones suelen ser peligrosos y pueden derivar rápidamente en depresión e ideas suicidas.
La necesidad de servicios de salud mental en las escuelas es más urgente que nunca
Hoy en día, la salud mental de los estudiantes es una de las principales preocupaciones de los distritos escolares. Al ser el lugar en el que los niños y adolescentes de K-12 pasan la mayor parte de su tiempo, las escuelas tienen la oportunidad de desempeñar un papel singular en el apoyo a los estudiantes con su salud mental. Las escuelas pueden servir como un lugar de asistencia e intervención precoz para los estudiantes que tienen problemas de salud mental.
Los docentes y otros miembros del personal de la escuela que interactúan frecuentemente con los estudiantes están en condiciones de darse cuenta de que un estudiante puede necesitar ayuda. Los estudiantes pueden evitar consecuencias negativas si pueden acceder a servicios de salud mental.